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ConnectEd: lo que realmente nos han enseñado estos dos años de proyecto piloto sobre el trabajo con jóvenes

Cuatro organizaciones de Eslovenia, España, Serbia y Bélgica se propusieron tratar la salud mental, la construcción de comunidad y el aprender a aprender como un solo problema. Esto es lo que encontraron.

Durante dos años, cuatro organizaciones de Eslovenia, España, Serbia y Bélgica han intentado responder una pregunta nada fácil: qué ayuda de verdad a los jóvenes a sobrellevar el día a día, aprender y conectar entre ellos, más allá de una ficha de trabajo o una charla.

La respuesta de ConnectEd: Bridging Minds, Building Communities —un proyecto Erasmus+ liderado por TiPovej!, junto a BACKSLASH (España), Libero (Serbia) y Connect International (Bélgica)— empieza por tratar tres cosas como un solo problema en lugar de tres temas separados: salud mental, construcción de comunidad y aprender a aprender.

El trabajo antes del primer taller

Antes de escribir una sola sesión, los socios hicieron el trabajo menos vistoso. Revisaron estudios, informes de ONG, documentos de la UE y de gobiernos, casos prácticos y bases de datos de buenas prácticas en los cuatro países, buscando enfoques sobre aprender a aprender, salud mental y construcción de comunidad que ya hubieran dado resultados reales.

Un manual pensado para usarse mañana

Esa investigación se convirtió en la base del Manual ConnectEd: un conjunto completo de talleres listos para usar, con técnicas de aprendizaje como la Técnica Feynman y la repetición espaciada, fundamentos de salud mental —de mitos y realidades a regulación emocional— y construcción de comunidad a través de rituales, propósito compartido y resolución de conflictos. Nada de teoría por la teoría: cada sesión está pensada para llevarse a una sala llena de adolescentes con unas fotocopias y un cronómetro.

Dos playlists, dos públicos

El mismo contenido también existe en formato digital, en dos playlists de la plataforma Cities of Learning. Una está pensada para educadores y youth workers —actividades prácticas sobre gestión del estrés, resolución de problemas, empatía y trabajo en equipo, igual de útiles en un aula que en un centro juvenil—. La otra, LifeSkills 360°, va dirigida directamente a los jóvenes, para que la trabajen a su propio ritmo.

200+

jóvenes participaron en el pilotaje

3

países donde se probaron los talleres

2

playlists digitales, abiertas a cualquiera

La prueba con jóvenes de verdad

Los socios pilotaron los talleres con más de 150 jóvenes en Serbia, Eslovenia y España, y midieron qué cambiaba. Los resultados, recogidos en un informe de evaluación conjunto entre los tres países, son honestos más que triunfalistas.

Los resultados son honestos, más que triunfalistas.

La gestión del estrés mostró la mejora más clara en todos los grupos, casi un punto entero sobre una escala de cinco en algunos casos. La comprensión de la construcción de comunidad también subió con fuerza, sobre todo en la confianza de los participantes para aportar ideas propias, no solo hablar del concepto. En aprender a aprender, los jóvenes ganaron sobre todo conciencia de cómo estudian y reflexionan. La motivación, la reflexión regular y la resolución de conflictos costaron más de mover en una sola sesión —un resultado razonable, que los socios no esconden, y que marca justo lo que los próximos talleres tienen que seguir trabajando.

Diez recomendaciones para youth workers

De las diez recomendaciones que salieron del proyecto, estas marcan el tono:

  • Mantener las sesiones participativas, no expositivas.
  • Incorporar rituales y una misión compartida por el grupo.
  • Comprobar de dónde parte realmente el grupo antes de empezar.
  • Conectar lo que pasa en la sala con algo que continúe después.

Lo que viene después

Ese último punto es donde la historia no termina con el proyecto. Los cuatro socios se han comprometido a seguir implicados una vez acabe la financiación, manteniendo el contacto con los jóvenes que participaron para ver si lo que cambió en un taller se sostiene meses o años después.

Eslovenia ya está mostrando cómo se ve esto en la práctica. TiPovej! trabaja directamente dentro de un instituto, junto a una orientadora con formación en psicología que ahora lleva los talleres de ConnectEd con nuevos grupos por su cuenta y hace seguimiento de cómo evolucionan quienes ya participaron. En paralelo, el proyecto está ampliando su alcance a través de centros juveniles, conectando la escuela con el sector del trabajo juvenil y abriendo más oportunidades para seguir aplicando y desarrollando lo que se ha probado.

Los números a corto plazo son alentadores. Lo que pase en los próximos años, a medida que estos jóvenes lleven consigo lo aprendido, es la parte que todavía se está escribiendo. Por ahora, la investigación, el manual, las dos playlists, las recomendaciones y el informe de evaluación están ahí, de acceso libre, para cualquiera que trabaje con jóvenes —en un aula, en un centro juvenil, o en algún punto intermedio.

Socios del proyecto

  • TiPovej!, Eslovenia (coordinación)
  • BACKSLASH, España
  • Libero, Serbia
  • Connect International, Bélgica

ConnectEd está cofinanciado por la Unión Europea a través del programa Erasmus+. Las opiniones expresadas en este texto son responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente las de la Unión Europea.

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